25 nov. 2011

Crónica de la okupación y el desalojo del cine Yago: Ocupación, resistencia, desalojo y disturbios en la salvaje Compostela


La ciudad de Compostela se despertó la mañana del 18 de noviembre con una noticia que no dejó indiferente a nadie: la emblemática Sala Yago, con más de 50 aÑos de funcionamento acogiendo numerosas obras de teatro, cine y diversos actos culturales, y abandonada desde hacía 4 años a merced de las políticas urbanísticas que depredan el casco viejo de la ciudad, fué okupada por un grupo de personas la madrugada anterior.

Tras colgar pancartas de los balcones haciendo alusión a la ocupación del edificio, se presentó en el lugar el alcalde Conde Roa para enfurecerse públicamente, además de los primeros periodistas de diversos medios burgueses, a los que la entrada fué vetada, considerándose en la primera asamblea del espacio(a la que asistieron alrededor 100 personas) que la gente del espacio tenía en su mano las herramientas de comunicación con la ciudad sin tener que caer en una relación con los medios oficiales: así, varios medios alternativos cubrieron la noticia, además de los carteles que anunciaban un fin de semana lleno de actividades. Asambleas, proyecciones, circo, títeres, debates sobre autoorganización y acción directa, conciertos, comedores, charlas… fueron solo algunas de las actividades programadas, a las que se acercaron montones de habitantes de la ciudad, de todo tipo de condición: ancianos nostálgicos de la sala, niños que visitaban por primera vez el espacio recién recuperado y disfrutaban con las actuaciones, activistas de todo el espectro anticapitalista y contracultural, curiosos turistas atraídos por la gran expectación que levantaban estos hechos, los vecinos felicitaban a los ocupantes por la iniciativa, que además de cultural, pretendía crear un clima de conflicto social con el poder durante los días de elecciones generales.La reacción de los medios de intoxicación no se hizo esperar, y si alguna crónica de algún periódico sorprendió por el escaso número de apelativos descalificadores, la amenaza constante del desalojo y las tópicas columnas de opinión generaban el clíma previo al esperado desalojo.

La sala continuó funcionando el lunes y el martes, abierta a todo el mundo para participar, pero a las 11 de la mañana del miércoles la sala Yago fué desalojada por un nutridísimo grupo de GOES, antidisturbios, policías de paisano y demás calaña, deteniendo a 12 personas(11 que estaban dentro del local y una en la entrada), y acusándolas en un primer momento de tenencia y fabricación de artefactos incendiarios tras encontrar papel de aluminio, lejía y demás productos de limpieza, además de los extintores para la seguridad de la propia sala ¿¿!!!???. Los 12 detenidos serían liberados en torno a las 17h de la tarde con cargos de usurpación, y recibidos en la calle por decenas de solidarios, que por la mañana intentaron bloquear la salída de los furgones policiales que trasladaban a los detenidos, enfrentándose a las fuerzas de seguridad del estado, que tras verse acorralados en la Plaza de Platerías y recibir algunha que otra pedrada, cargaron contra los concentrados con bolas de goma, dispersándolos por las calles del casco histórico de la ciudad.

A las 20:30 de la tarde estaba convocada en la Puerta del Camino una manifestación de repulsa contra el desalojo y en solidaridad con los detenidos, que reunió a unos 500 manifestantes en un clíma de rabia creicente, motivado además por el despliegue policial, digno de un dia de la patria o de una visita papal. Alrededor de una docena de grilleras vigilaban a los manifestantes. Completamente rodeados, los manifestantes tardaron poco en encontrar un "hueco" por donde salír de la plaza en dirección a la zona vieja, los maderos, que intentaban controlar todos los flancos de la mani, se veían sbrepasados, siéndoles imposible controlarla cuando ésta se extendía por todos los rincones disponibles para el paso. Finalmente, con atronadores gritos de “la calle es nuestra y no de Conde Roa” o “desalojos son disturbios” los manifestantes avanzaban por el casco histórico completamente rodeados por los antidisturbios, a los que se logró dispersar de nuevo con contínuos cambios de recorrido, provocando esto por lo menos 2 salvajes cargas que dejaron numerosos heridos leves y contusionados. A pesar de que la manifestación decreció un poco después de las cargas, los ánimos cada vez se inflamaban más, se decidió cortar el tráfico en la Plaza de Galiza(pleno centro de la ciudad) ante unos maderos incapaces ya de controlar la situación. Este fué el momento en el que los manifestantes empezaron a cruzar contenedores y a atacar los símbolos del poder. Decenas de encapuchados montaban barricadas incendiarias con contenedores y destrozaban los vidrios de numerosos bancos y entidades comerciales:Deutsche bank, Pizza Móvil,MoviStar, Pull and Bear, UPS, Banesto, GADIS.. fueron tan solo algunos de los objetivos atacados. Mientras el grueso de la manifestación acababa su recorrido en la Plaza Roja con la lectura de un comunicado y la atenta vigilancia de la policía nacional. Hay que mencionar la cacería organizada por la UIP posteriormente, que incapaces de detener a nadie, atacaron a personas indefensas y solitarias, dejando varios heridos en varios puntos de la ciudad, pero sin ninguna detención.

¿Cuales fueron las reacciones del alcalde y la prensa? desde supuestas conexiones del anarquismo con la A.M.I., hasta comparaciones de Compostela con el casco viejo de Donosti o la preocupación de la policía por los actos de guerrilla urbana, pasando por las ya habituales amenazas del alcalde a los movimientos sociales de la ciudad, haciendo especial incapié en sus locales.

Lo que quedó claro es que Santiago de Compostela se ha convertido en el campo de batalla de un conflicto que puede dar mucho de sí.

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